Reposo

Los mil gestos producidos dentro de una larga convivencia explican, en silencio, mudas palabras de amor. Y es que el cuerpo, en su movimiento torpe, pesado y soso, continuamente dice lo que le pasa y siente. Por eso, a veces, cuando acostados apoyo mi brazo en tu cadera, en cansado gesto, no busco el inicio del juego de la pasión, sino que procuro el reposo de mi derrota en tu cuerpo tranquilo y ajeno de conflictos.
"Recopilación de cuentos cortos"


Los silencios y los gestos hablan, pero a veces no hablan el mismo idioma. Depende del oyente o en este caso del que mira.
Saludos silenciosos